Mitos sobre la salud bucodental

Mitos sobre la salud bucodental

¿Sabes que cada 8 de 10 personas de más de 35 años en España sufren de enfermedades de las encías? Sin embargo, la creencia popular sigue dictando que no son frecuentes ni importantes.

Podríamos decir, generalizando, que sólo las personas que han estudiado higiene bucodental en Barcelona, Madrid y otras ciudades donde hay escuelas del sector sabrían desmentir correctamente los mitos que os traemos a continuación, y que ha querido recordar la SEPA (Sociedad Española de Periodoncia) mediante la campaña “Cuida tus encías”:

Es normal que las encías sangren

Seguro que no pensarías esto de cualquier otra parte de tu cuerpo. Y lo cierto es que una encía sana no debería sangrar, ni siquiera por haber cambiado de cepillo recientemente o porque hayamos cepillado con especial fuerza en esa ocasión. Si hay sangre, se trata de un signo de inflamación y enfermedad.

Sin dolor, no hay problema

Los estados iniciales de muchos trastornos periodontales no incluyen dolor, por lo que la enfermedad puede pasar inadvertida. De hecho, a la periodontitis se la llama “la enfermedad invisible” por este motivo.

Mejor con más espuma

Otra creencia popular es que son mejores y limpian más las pastas dentífricas que crean más espuma durante el cepillado. Pero lo que realmente asegura una buena limpieza y elimina la placa bacteriana es el buen uso del cepillo, por lo que tu técnica es muy importante, así como la duración.

El enjuague bucal debe picar

“Si pica, cura”, dicen. Sin embargo, en el caso del colutorio, esto es falso. Si pica, es que contiene alcohol, y un alto contenido puede producir sequedad de los tejidos orales.

Por otro lado, recuerda que el enjuague es un refuerzo para la higiene oral, pero nunca puede sustituir al cepillado de dientes. Porque, en ausencia de éste, no tiene suficiente efecto para el control de la placa bacteriana.

El mal aliento se debe a problemas digestivos

La halitosis tiene origen en la cavidad oral en un 85-90% de las veces, lo que deja un porcentaje muy bajo para los problemas digestivos culpables del mal aliento. El mal olor viene de las bacterias anaerobias que se encuentran en la boca y que pueden degradar productos de la alimentación, que deriva en compuestos sulfurados, los responsables del mal olor.

¿Conocías la verdad acerca de algunos de estos mitos?

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