escort en madrid

Hace tiempo que la prostitución pide a gritos una regularización y una normalización que no parece que esté muy cerca. Pero, sin embargo, poco a poco se van dando pequeños pasos, y muchas escorts en Madrid se han hecho ya abanderadas de un movimiento de reivindicación de derechos y de su honor que está empezando a ver los primeros resultados. De hecho, Barcelona ha aprobado ya la elaboración de una nueva normativa que regula la prostitución voluntaria.

A menudo todavía, al hablarse de prostitución, se hace referencia casi en exclusiva a los casos abusivos de redes clandestinas y explotación de extranjeras o incluso menores. En especial en los medios de comunicación, se da la imagen de que las prostitutas o son víctimas de un proxeneta sin escrúpulos, o bien son mujeres descerebradas e inconscientes, o bien mujeres con muy pocos recursos víctimas de su mala suerte. A la hora de tratar el tema, se suele dar voz a todo tipo de personas que opinan extensamente pero que, de hecho, ni son escorts ni tienen ninguna relación con el sector que les permita conocerlo y poder opinar con fundamento. Rara vez se consulta con una prostituta real o se da la oportunidad de mostrar los casos positivos, que según ellas, son los más frecuentes. Parece que fuera algo que nadie quiera oír.

 

Cansadas de que otros hablen por ellas

Muchas escorts han decidido salir del silencio y alzar sus voces para defender su profesión y modo de vida. Quieren dejar claro que su profesión es tan digna y válida como cualquier otra, que el ambiente de trabajo en el que se desenvuelven no es tan turbio como se ha hecho creer, que se hacen respetar y que pueden poner sus propias reglas del juego. Muchas incluso pueden escoger qué clientes aceptar, disfrutan de su trabajo y las buenas tarifas les permiten disponer de mucho tiempo libre. Hartas de que las camuflen con situaciones de miseria, quieren decirle al mundo al mundo que han llegado donde están por su propio pie y decisión.

Una de las pioneras entre las prostitutas reivindicativas es Natalia Ferrari, una joven catalana que decidió dedicarse a la prostitución porque está, según sus propias palabras,  “mejor de puta que trabajando en un McDonald’s o de teleoperadora”, se niega a llevar una vida secreta y no duda ni un segundo en usar profesión por bandera, presentándose como “puta” cuando se le pregunta por su profesión. Defiende la libertad de su decisión y el derecho a ser considerada tan legítima como cualquier otra opción de vida. Desde luego, toda una inconformista dispuesta a cambiar las cosas.