El origen de las mochilas

El origen de las mochilas

La mochila es un accesorio imprescindible en la vida moderna. Desde mochilas de montaña, o aquellas otras, más pequeñas, que nos ponemos para salir a dar una vuelta y guardar nuestras pertenencias imperdibles (cartera, llaves, gafas de sol…), hasta las que, seguramente, todos habremos llevado en alguna ocasión: las mochilas escolares.

¿Se te ha ocurrido, en alguna ocasión, preguntar o investigar cuándo se fabricaron las primeras mochilas? A continuación, te explicamos esto y mucho más:

Las primeras mochilas

La Prehistoria fue la época que vio nacer la mochila. Cuando el ser humano empezó a sentir la necesidad de transportar sus enseres y utensilios en la espalda, se crearon las primeras. Por supuesto, eran mucho más artesanales y sencillas que las mochilas con las que contamos ahora. Y fue evolucionando, tanto en técnica como en materiales, según avanzaba, a su vez, la humanidad, e iba necesitando transportar más cantidad y objetos más pesados.

El alpinismo

Los deportes también han contribuido al avance de las mochilas. En concreto, el alpinismo fue uno de los principales impulsores de su desarrollo técnico, así como de prueba y apuesta de nuevos materiales. De hecho, hoy en día, encontramos una gran variedad, dependiendo de la finalidad que tengan: desde mochilas escolares hasta aquellas destinadas al senderismo, o para llevar cuando vamos en bicicleta, mochilas de viaje, para surferos, de skaters… No podemos negar su gran evolución.

Materiales

El más usado actualmente es la cordura, un derivado de la poliamida, el cual puede presumir de gozar de una buena relación entre peso y resistencia tanto a la abrasión como al desgarro. Además, gracias a un buen acabado con revestimiento, inducido o resinado, se consigue una óptima impermeabilidad.

Por otro lado, el grosor más recomendado por los expertos se encuentra entre los 500 y los 1.000 deniers.

Calidad

Para escoger una buena mochila, sea para la actividad para la que sea o la necesitemos, no sólo debemos tener en cuenta los materiales. También, cuenta con que distribuya el peso de manera equitativa a lo largo de los hombros, espalda y caderas.

Y tú, ¿qué tipo de mochilas prefieres? ¿Cada cuánto compras una nueva y jubilas la vieja? ¿Qué tienes en cuenta a la hora de seleccionarlas?

 

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